Gatos
Ayer re-escuché un episodio clásico de Radiolab: Parasites. La última de las tres historias hablaba sobre la toxoplasmosis y cómo el parásito que la genera [y quien sólo se siente en casa dentro de un gato] había evolucionado de tal forma que, al llegar al organismo de un ratón, era capaz de cambiar el comportamiento del roedor haciéndolo encontrar atractivo [activando la mismísima red del deseo sexual en el cerebro del animal] el olor de la orina de los gatos, cosa que hacía más factible su meta de reposar al interior de un felino.
En la parte final del podcast especulaban, medio en serio medio en broma, si no sería posible que el Toxoplasma gondii fuera el responsable del gusto de la humanidad por los gatos, quienes a comparación de los demás animales domésticos no parecen ser de mayor utilidad para el hombre.
Fue entonces cuando caí en cuenta que no tenía claro cuándo habían sido domesticados los gatos y por qué ese proceso parecía tan incompleto a comparación con el de los perros. Una gugleada después, encontré las respuestas a las dudas que tenía y a las que no en este artículo de SciAm: The taming of the cat [PDF].
✚ Bonus: Esto, en su momento, también nos hizo pensar en los parásitos y la voluntad humana.
